jueves, 12 de marzo de 2015

Los Berruezo y la Iglesia Parroquial de Garrucha


Garrucha surgió como municipio independiente el 1 de enero de 1861. Una vez conseguida la segregación respecto de Vera se tuvo que dotar al naciente municipio con las consiguientes infraestructuras y elementos necesarios para el fortalecimiento de su recién conseguida soberanía.

Uno de los primeros objetivos fue la consecución de una Iglesia propia. Para ello se mejoró, con la oportuna construcción y remodelación, la antigua ermita existente en la población. Esta ermita había sido construida en 1804 por el gremio de mareantes de Vera, bajo la advocación de la Virgen del Mar. 

La familia Berruezo, uno de los linajes fundacionales del municipio, trabajó intensamente para este fin. Para conseguir esta meta, Don Manuel Berruezo Ayora, primer Alcalde de Garrucha, inició la importante labor. Así, el 6 de enero de 1861 se acordó la construcción de la Iglesia, a partir de la mejora en todos los sentidos de la antigua Ermita:

A seguida el Ayuntamiento pasó a ocuparse de la necesidad urgentísima de procurar a esta población un Templo bastante capaz, para que pueda ejercitarse –cual corresponde– en el cumplimiento de sus deberes religiosos, y que a la vez puedan celebrarse en él, con la solemnidad conveniente, los oficios divinos, dando de este modo un impulso a las buenas creencias religiosas, que son la base del desarrollo moral y material de un pueblo que se constituye. [...]
El Ayuntamiento acordó: que sin prejuicio de formar el oportuno expediente para que se levante el plano y se haga el presupuesto correspondiente para la erección de un Templo que llene las necesidades de este pueblo; y en vista de la que existe hoy, de procurar un Bautisterio para que se evite el gravísimo mal de tener que concurrir a Vera para este Sacramento porque, distando cerca de dos horas de camino y dividiendo éste un río caudaloso, se han dado ya casos de morir la criatura en el camino, efecto de frío o calor, o de que por haber salido dicho río, han tenido que volverse y en este intermedio fallecer.
Que desde luego se remita exposición al Ilustrísimo Sr. Obispo para que permita la reparación y ensanche de la única ermita que existe en ésta, y, conseguido, que se proceda sin levantar mano al ensanche de la misma, en cuanto lo permita el terreno de que pueda disponerse y los fondos que haya existentes, procurando ante todo el local para establecer el Bautisterio y también para los Santos Sacramentos, único medio de atender por hoy a las más urgentes necesidades religiosas de este vecindario, que es el deseo que anima a este Municipio, como consecuente con sus creencias y porque es la base más esencial para la constitución estable de todo pueblo.
(Actas capitulares. Sesión 6 de enero de 1861. Archivo Municipal de Garrucha) 

Iglesia Parroquial de San Joaquín de Garrucha
(https://www.flickr.com/photos/alindbt/2972035020/in/set-72157607411031371)
El 15 de enero de 1861, Don Manuel Berruezo inauguró solemnemente la Iglesia de Garrucha. No obstante, el Templo no estaba totalmente construido y hasta 1868 no se concluyó con la edificación de la torre.

Asimismo, Don Manuel Berruezo Ayora en sesión plenaria a fecha 30 de marzo de 1862 solicitó al Obispo de Almería el establecimiento de los Sacramentos en la nueva Iglesia de Garrucha:

Se tomó en consideración el lamentable olvido en que se halla esta Población respecto de uno de los más importantes principios de toda sociedad: la religión del Crucificado, base fundamental del bien de las naciones y sin la cual no es dable proporcionar a un pueblo, ni el sosiego, ni la tranquilidad, ni aún la vida misma.
La Municipalidad, con profundo y doloroso sentimiento, recordó el miserable estado de sus habitantes, en cuanto aquello que tiende a la salvación de sus almas, en lo mismo que el Divino Redentor dejó legado al mundo, como escudo contra todos los padeceres terrenos, a costa de su preciosa sangre derramada en el Gólgota. Y por fin consideró el cuadro de terror y espanto que esta Población presenta, careciendo de los Sacramentos que Dios instituyera para nuestra redención.
Y ciertamente es horroroso dar en la imaginación de un Católico con el funesto espectáculo del niño moribundo, a quien no puede suministrarse el Sacramento que ha de extinguirle su anatematizado origen, o con el adulto agonizante que siente cómo pasa a otra vida, y llama sin éxito el generoso perdón de sus culpas, que Dios en su infinita Misericordia estableciera para los que le imploran de corazón; no siendo menos sensible que a un pueblo religioso, fervientemente católico, en que flotan más de dos mil individuos, en que se alza una numerosa juventud, padres acaso un día de cien generaciones, se le tenga privado de las prácticas de nuestra Sacrosanta Religión, con alarma en sus conciencias unos y olvido en otros de las virtudes que aquellos siembran en nuestras almas.
Bajo semejante impresión, el Ayuntamiento, reconociendo que es principal llamado a pedir el remedio de estos males, acordó se recurra al Ilmo. Sr. Obispo de esta Diócesis, demandando de su piedad evangélica disponga lo conveniente para que se lleve a efecto, desde luego, el Acuerdo que dictó en 7 de junio de 1850 en la Villa de Oria, por el cual declaró a esta población Ayuda de la Parroquia de Vera, de donde dista cerca de dos leguas, y que en su consecuencia se establezcan los Sacramentos en el Templo recientemente habilitado por este vecindario para la Misa, puesto que reúne las condiciones necesarias al intento; no creyendo la Corporación se necesite esforzar más la necesidad de esta medida, atendidos los piadosos deseos que, en particular, ha encerrado siempre el magnánimo corazón de su Señoría Ilustrísima.
 (Actas capitulares. Sesión 30 de marzo de 1862. Archivo Municipal de Garrucha) 

En 1865 por iniciativa del Alcalde de Garrucha, el esclarecido patricio e ilustre abogado, Don Juan Francisco Berruezo Torres se reactivaron las obras de mejora de la todavía Iglesia en construcción, con una nueva dotación municipal para ello:

[…] la Corporación acordó que se inviertan en dichas obras los ocho mil reales consignados para ello, facultando al Presidente (D. Juan Francisco Berruezo Torres) para que por sí y en unión de la Junta nombrada al efecto, se lleven a cabo las obras referidas.
(Actas capitulares. Sesión 30 de marzo de 1865. Archivo Municipal de Garrucha)
Asimismo, el 15 de enero de 1866, siendo Alcalde D. Juan Francisco Berruezo Torres se procedió a la solemne inauguración de la pila bautismal de la Iglesia de Garrucha. Este acto fue de suma importancia, ya que a partir de esta fecha los nacidos en Garrucha serían bautizados en el municipio y no tendrían que desplazarse a Vera para ello. Por tanto, gracias a la consecución de la pila bautismal, desde 1866 hasta la actualidad los nacidos en Garrucha son oficialmente garrucheros. En sesión plenaria D. Juan Francisco Berruezo comentó a este respecto:

Señores Concejales, el acontecimiento que en el día de mañana se va a llevar a cabo en esta Población debido a la autoridad de este municipio, que ha sabido interesar con el párroco y las personas allegadas al Sr. Obispo, para que consiga la instalación de los Santos Sacramentos, es de trascendencia tal, que debe considerarse como la base de la origen de esta Población. Desde mañana se llamarán hijos de Garrucha los que nazcan y reciban las saludables aguas del Bautismo en la pila que para este objeto quedará establecida; tendrán la naturaleza de su país natal, y no tendrán que exponerse, como hasta aquí, a los peligros que corrían los que buscaban lavarse del pecado original.
La religión consolará con sus divinos sacramentos al cristiano pecador que moribundo los reclame, y en este templo que tantos afanes nos cuesta, quedará constantemente depositada la Hostia Consagrada, imagen y representación del divino Dios.
El acto que va a celebrarse merece, y deseo, que se acompañe con toda la pompa y ostentación posible, y para ello se invitará particularmente a todas las personas que tengan carácter oficial en la población, y generalmente a todos los habitantes de ella, para que tanto en la ceremonia religiosa que ha de tener lugar en la Iglesia, como para la procesión que después ha de hacerse por las principales calles, acompañe a el Santísimo Sacramento, a cuyo efecto, se ha publicado por Bando se iluminen las casas en esta noche y se pongan colgaduras por donde haya de pasar la procesión.
Sólo me resta decir a esta Corporación que debemos dirigirnos al Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis, dándole las gracias por la concesión de habernos otorgado la instalación de Sacramentos, y, al mismo tiempo, darlas también al canónigo D. Diego Latorre, que se ha tomado la molestia de –en su edad–, exponerse a los rigores de la estación, por asistir a la ceremonia que con tanto afán ha deseado, haciéndolas extensivas al Párroco de Roquetas, D. Juan Ros de Latorre, que ha venido a explicar con la palabra de Dios los beneficios que este Pueblo Cristiano ha recibido con la instalación de los Sacramentos.
 (Actas capitulares. Sesión 14 de enero de 1866. Archivo Municipal de Garrucha) 

Con ocasión del bautizo de Doña María Berruezo Gerez, el 4 de abril de 1866, hija de D. Francisco Berruezo López y Dña. María del Mar Gerez Segura, fue donada a la Iglesia, por el abuelo materno de la bautizada, Don Bernardo Gerez Soler, una concha de plata para el acto de recibir el agua bautismal.

El 5 de febrero de 1871, gracias a las oportunas y largas gestiones en las que participó la familia Berruezo, la Iglesia de Garrucha fue elevada a Parroquia, dejando así de depender de Vera. Así pues en 1871 fue dotada con su primer Cura Párroco y no con un sacerdote asignado por Vera, como era hasta entonces.

Años más tarde, en 1888, siendo Alcalde de Garrucha Don Francisco Berruezo López, fue declarado formalmente, por el Papa León XIII, a San Joaquín como Patrón y Titular de la Iglesia Parroquial del municipio. Sin lugar a dudas, la consecución de este anhelado deseo estuvo promovida también por las gestiones que llevo a cabo la familia Berruezo y, particularmente, por el ferviente católico D. Francisco Berruezo López, uno de los personajes más influyentes de la Garrucha de su tiempo.

Bula Apostólica de Su Santidad el Papa León XIII
Papa León XIII
Los habitantes del pueblo conocido con el nombre de Garrucha, situado dentro de los confines de la Diócesis de Almería, venerando con singular devoción a San Joaquín, Confesor y Padre glorioso de la Madre de Dios, han anhelado vehemente tenerle por Titular de su Iglesia Parroquial recientemente creada, y por Patrono principal de la población para con Dios. Por esto el Clero y el Pueblo, unánimemente y con las formalidades debidas, eligieron a dicho Santo como celestial y principal Patrono, acudiendo después al R. Sr. D. Santos Zárate y Martínez, Obispo de Almería, en súplica de que impetrase, uniendo su favorable informe, la Superior Confirmación por parte de la Silla Apostólica de la elección hecha. En virtud de esto, dicho R. Obispo, suplicó encarecidamente a Nuestro Santísimo Pontífice León XIII, que se dignase declarar a San Joaquín, Confesor y Padre de la Bienaventurada Virgen, Titular de la mencionada Parroquia y principal Patrono de la referida población, para con Dios. Su Santidad pues, dada cuenta de todo por el infrascrito Secretario de la Sagrada Congregación de Ritos, y confirmado con su suprema autoridad la elección hecha por los habitantes de Garrucha, se ha dignado declarar a San Joaquín principal patrono de dicha población, con todos los privilegios y honores que de derecho competen a los mismos.
Día 11 de Junio de 1888.
A.Card. Rianchi S.R.C. Pref.
Visto y aprobado.
Silla Episcopal de Almería
En el día 4 de Agosto del año del Señor de 1888
+Santos Zárate, Obispo de Almería
P.M.D. del Ilustrísimo y Reverendo Obispo, mi Señor, Dr. Eduardo Rodrigo, secretario.

A finales del siglo XIX se desarrolló en Garrucha una campaña solidaria entre los garrucheros, particularmente entre las mujeres del municipio, para dotar a la Iglesia de ornamentos sagrados, al carecer casi por completo de ellos. Se constituyó una Junta Benéfica de Señoras que recaudaba fondos para la compra de estos objetos sagrados. Las mujeres vinculadas a la familia Berruezo colaboraron estrechamente con esta labor, así constan como miembros de la institución: Doña Concepción Berruezo Gerez (Tesorera, esposa de D. Simón Fuentes Caparrós) y Doña María Mar Gerez Segura (Vocal, esposa de D. Francisco Berruezo López).

Reina regente Dña. María Cristina
En agosto de 1899 organizó esta Junta Benéfica una rifa solidaria para captar fondos; entre los donantes de objetos como premios a la rifa destacan entre otros familiares, aparte de las anteriores señoras mencionadas, Doña María Berruezo Gerez, Doña Laura Segura Cayuela (esposa de D. Pedro Berruezo Gerez) y Dña. María Fernández Giménez (esposa de D. Cleofás Berruezo Castaño). Incluso la Reina regente Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena se sumó con gusto a la rifa solidaria que se iba a llevar a cabo en Garrucha y donó un reloj de sobremesa.

De febrero de 1899 a agosto de 1900 se inició una suscripción popular en Garrucha para "atender a los gastos de un Retablo y un Camarín, donde poder exponer la hermosa Efigie del Sagrado Corazón de Jesús de esta parroquia". La participación de la familia Berruezo uniéndose a la suscripción para conseguir el objetivo propuesto fue también notoria.

Ya en el siglo XX, en 1907 el Ayuntamiento de Garrucha presidido por el querido Don Pedro Berruezo Gerez compró junto con la Iglesia tres campanas; una para el reloj público, otra para la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús y otra para el campanario de la Iglesia Parroquial de San Joaquín.

Por el primer Teniente de Alcalde, Don José López, se dio lectura al contrato que, en virtud a autorización […] celebró en el día de ayer, en unión del Señor Cura Párroco con el representante y socio de la casa fundidora de Albaida (Valencia), “Hijos de Lorenzo Rores”, por el cual resulta que han sido contratadas tres campanas, de treinta y cinco a cuarenta arrobas una, que ha de servir para el reloj público; de seis a siete arrobas otra, para la Capilla del Sagrada Corazón de Jesús; y otra, de cinco a seis arrobas, para el campanario de la Iglesia Parroquial.

El coste total de dichas campanas ascenderá a unas mil seiscientas pesetas, pagaderas por mitad entre la Iglesia y el Ayuntamiento, en cinco plazos iguales; el primero el mismo día en que las campanas queden colocadas, y los cuatro restantes en iguales días de los cuatro años venideros, resultando, por tanto, que el Municipio tendrá que hacer durante el presente y los cuatro años sucesivos un desembolso de unas 150 pesetas en cada plazo.

Y la Corporación en su vista ACUERDA: presentar su aprobación al contrato de que se hace mención, y para el pago del primer plazo que ha de abonarse dentro del año actual, interesar la correspondiente autorización de la autoridad superior para hacer la necesaria transferencia de crédito, pues que para cubrir esta atención no hay la necesaria consignación en el presupuesto.

(Actas capitulares. Sesión 22 de septiembre de 1907. Archivo Municipal de Garrucha) 
A la vista de lo comentado anteriormente, la participación de la familia Berruezo en la constitución de la Iglesia de Garrucha fue muy importante. También en una próxima entrada se verá la alta vinculación de la familia con las Hermandades o Cofradías y la Semana Santa de Garrucha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario